- “Requerimos acciones concretas para garantizar que se pueda producir el alimento, que además es un derecho de los mexicanos y las mexicanas”, subrayó.
La senadora Amalia García, presidenta de la Comisión para el Seguimiento a la Implementación de la Agenda 2030, advirtió que el campo mexicano atraviesa un momento crítico ante el aumento en los costos de producción, la falta de financiamiento, la inseguridad en rutas logísticas, y las sequías.
Al encabezar este jueves el “Foro Legislativo de Sustentabilidad y Agenda 2030: Retos y Oportunidades para el Agro Mexicano” en el Senado de la República, la también legisladora de Movimiento Ciudadano añadió que el contexto internacional también afecta la seguridad alimentaria, particularmente por la escasez de fosfato, lo que coloca a los productores en una situación compleja ante el próximo ciclo agrícola que está por iniciar.
“Los productores requieren un análisis sobre los costos de la producción, el financiamiento, la seguridad en rutas logísticas y requieren certidumbre ante el clima y el mercado. Los productores requieren un gran respaldo para poder producir”, comentó.
La legisladora refirió que el uso racional del agua y la tecnificación también son un desafío para el sector agrícola pues actualmente cerca del 50% del territorio nacional presenta condiciones de sequía.
“Es decir: requerimos acciones concretas para garantizar que se pueda producir el alimento, que además es un derecho de los mexicanos y las mexicanas”, subrayó.
En tanto, Lina Pohl Alfaro, representante de la FAO en México, señaló que el sector agroalimentario enfrenta una presión creciente para responder simultáneamente a múltiples objetivos como producir alimentos, sostener medios de vida, mejorar dietas, reducir impactos ambientales, adaptarse al cambio climático y seguir siendo competitivo.
“Tenemos un modelo de agricultura que es súper exigente, porque queremos más, necesitamos más, necesitamos el compromiso de todos los actores en este esfuerzo”, comentó.
“Hay una presión creciente sobre el agua y el suelo, la vulnerabilidad climática, el acceso desigual a financiamiento, los altos costos de la dieta saludable, las limitaciones en las capacidades institucionales y el conflicto que tenemos Medio Oriente, que tenemos allá en Irán y que la verdad es que ya está impactando tremendamente”.
La senadora Mely Romero, presidenta de la Comisión de Desarrollo Rural, expuso que por primera vez en 15 años el sector agroalimentario de México registra un crecimiento negativo por la falta de apoyos y la falta de inversión, por lo que se requieren recursos suficientes para impulsar a este sector.
“Lo que necesitamos es presupuesto, recursos suficientes que nos ayuden a garantizar justo que todo esto que se plasma en el ideal y en papel se traduzca en acciones concretas, que se traduzca en infraestructura carretera, que se traduzca en elementos de seguridad, que se traduzca en financiamiento para el campo, en acciones para garantizar que se pueden afrontar situaciones catastróficas, coberturas de precios, necesitamos programas para verdaderamente incentivar la competitividad dentro del campo”, dijo.
Patricia Toledo Reyes, vicepresidenta de Sustentabilidad Agroalimentaria y Responsabilidad Social Empresarial del Consejo Nacional Agropecuario, coincidió en que este es un momento decisivo para poner las acciones en práctica para lograr una producción de alimentos más sostenible y resiliente.
Consideró que el trabajo conjunto entre el Poder Legislativo, el Ejecutivo, el sector productivo y los organismo internacionales son claves para transformar el campo mexicano y colaborar conjuntamente para impulsar innovación, tecnología, buenas prácticas e instrumentos de financiamiento para pequeños, medianos y grandes productores.
A su vez, el senador Emmanuel Reyes, presidente de la Comisión de Economía, refirió que el campo enfrenta desigualdades estructurales, pues más del 83% de las personas trabajadoras agrícolas se encuentran en condiciones de informalidad, sin acceso pleno a seguridad social ni a derechos laborales básicos. Por ello celebró una reforma recientemente aprobada en el Senado para garantizar que todos los productos exportados por México sean resultado de un trabajo digno.
Héctor Ochoa, director general del Secretariado Ejecutivo del Consejo Nacional de la Agenda 2030, dijo que las respuestas a los desafíos que enfrenta el campo mexicano deben estar conectadas.
“No podemos avanzar en la producción sin considerar el medio ambiente. No podemos hablar de crecimiento sin hablar de inclusión”, destacó.
“Hay un elemento que atraviesa todo esto: las alianzas. Ningún sector puede avanzar solo. El trabajo entre el gobierno y el sector productivo, academia y sociedad civil es lo que permite pasar de la interpretación a la acción”.
En este foro también se expusieron experiencias de gobiernos locales en el tema, así como el papel del sector agroalimentario como aliado estratégico para el cumplimiento de la Agenda 2030. Además, se presentó el Segundo Reporte Voluntario del Consejo Nacional Agropecuario, en el cual se identificaron los avances, los retos y las oportunidades para el desarrollo sostenible del sector.



